En el corazón de Santa María Colotepec, se levanta un silencioso testigo del paso del tiempo: la antigua iglesia construida en el año de 1880, una edificación que guarda entre sus muros la memoria de generaciones enteras.





Este recinto, que alguna vez fue el centro espiritual de la comunidad, refleja la arquitectura sencilla pero profundamente significativa de la época. Levantada con materiales de la región y bajo el esfuerzo colectivo del pueblo, la iglesia no solo fue un espacio religioso, sino también un punto de encuentro social y cultural.
A lo largo de los años, la estructura ha resistido los embates del clima, el abandono parcial y las transformaciones propias del desarrollo urbano. Hoy, convertida en ex iglesia, se mantiene como un símbolo de identidad para los habitantes de Colotepec, quienes ven en ella un recordatorio de sus raíces y tradiciones.
Aunque ya no cumple su función original, el sitio continúa despertando interés entre visitantes y estudiosos de la historia local, al representar un fragmento tangible del pasado costeño de Oaxaca.
Preservar este tipo de construcciones es vital para mantener viva la historia de los pueblos, pues en cada piedra y cada muro se narran historias que han dado forma a la identidad de una comunidad.
Hoy, la ex iglesia de Santa María Colotepec no solo es una edificación antigua: es memoria, es cultura y es el reflejo de un Oaxaca profundo que se resiste a ser olvidado.






